Más humor y menos seriedad: desmitificando la seriedad en el trabajo

Es cierto que siempre se ha ligado la seriedad de los jefes o líderes al grado de profesionalidad que les define.

Aun hoy día sigue chocándonos la posibilidad de que nuestro jefe aparezca por las mañanas con una sonrisa en los labios o bromeando contando los últimos chistes que ha aprendido.

El humor en el trabajo genera un buen clima laboral y aumenta la productividad.

Desmitificar la seriedad en el trabajo y sustituirla por el humor es clave para la productividad y la innovación de los empleados. Muchos estudios muestran que el humor tiene efectos positivos en el rendimiento de los empleados. Se dice que una buena dosis de risa pone en movimiento 400 músculos, lo que equivaldría a 15 minutos de bicicleta.

Resulta curioso que cuando somos niños nos reímos unas 300 veces por día, y de adultos no llegamos a las 80, según Siobhan Hammond, experta que apuesta por aplicar la filosofía del humor en el trabajo. El buen humor crea un clima laboral agradable, donde se trabaja a gusto y con buena actitud.

BENEFICIOS DE APLICAR EL HUMOR EN EL TRABAJO

Reduce el estrés. El estrés influye tanto mental como físicamente, y puede generar dolencias o enfermedades. Un ambiente de humor y relajación en el trabajo reduce las bajas por enfermedad y aumenta la productividad de las plantillas.

Aumenta la motivación. La motivación es esencial en la gestión de equipos de trabajo. Un empleado motivado en su trabajo es un empleado comprometido con su empresa. El humor actúa como un motivador natural que, acompañado de la retribución, la formación, los beneficios..., actúa de manera positiva en la actitud de los empleados.

Estimula la innovación. El humor facilita la flexibilidad mental y la capacidad de innovar. Según un experimento de la psicóloga Alice Isen, los participantes que veían una película cómica lograban puntuaciones más altas en un test de creatividad, frente a los que veían una película seria.

Contribuye en la mejora de la comunicación interna de la empresa. Todo orador sabe que el humor hace que un discurso tenga éxito. Las bromas hacen que el mensaje se recuerde mejor. Además, las bromas inteligentes suelen suavizar las malas noticias o las órdenes